♥Our Beatles Story
Anónimo said: Es muy boooooniiiii :3

Muchas Gracias :)

7 Abril 2013    Reblog    
OS NECESITO!!!!

VOTAR A JOHN EN www.xn—beatlesespaa-khb.es/concurso.html PORFIIIIIS!!!

Ya de paso meteros en el club de fans de the beatles en españa amigos ;)

Os quiero y prometo escribir cuando pueda ahora casi no tengo tiempo pero lo intentare!

Capítulo 3

La ventana estaba cerrada a cal y canto. El viento ululaba fuera. También se oía pasar a los coches lejanos que conducían por la carretera. Los sirvientes empezaban a despertarse y ya llegaban los primeros olores del desayuno. Las cortinas estaban levemente iluminadas por rayos de sol que se colaban miedosos por las rejas de las persianas. Apenas se podían apreciar leves sombras de los objetos que había en la habitación. Como el contorno de un armario o la forma de un espejo.

En la cama las suaves sábanas de seda arropaban sus cuerpos desnudos. Poco a poco Eve se va despertando lentamente. Había tenido un sueño maravilloso en el que lo hacía con John en casa de sus padres. Pero lo que ella creía que había sido un sueño, era la propia realidad. Se estiró en la cama y le dio un tortazo en la cara a John que dormía acurrucadito a su lado. Apenas se inmuto. La abrazó como si fuera una muñeca y siguió durmiendo. Eve se dejo abrazar. Disfrutaba al notar el calor de su cuerpo, el cariño que le infundía con el abrazo y lo protegida que se sentía.

Tenía un reloj en la mesilla de noche. Miro la hora que era. Un miedo irrefrenable le inundó el cuerpo. Había pasado toda la noche fuera de casa. Paul debía haberse dado cuenta. ¿Qué podría decirle? Ahora no era momento de pensar si no de actuar, debía volver a casa cuanto antes. Se deshizo del abrazo de John, despertando a este, y se empezó a vestir. John fue desperezándose poco a poco. Dándose cuenta de la realidad y por último la miro a ella. Como con movimiento torpes y apresurados se vestía. Todo este espectáculo le saco un pequeña sonrisa. Eve le fulminó con la mirada al ver lo que hacía y le dijo:

-John, por favor, que estoy desnuda. No mires.

-Pero si ya te he visto- dijo acercándose a ella y cogiéndola por la cintura.

-Déjame, tengo que irme. Paul debe estar de los nervios al ver que no estoy en casa.

-Qué más da Paul.

-Mi marido.

-Yo se que a quien quieres es a mí.

-¿Y cómo sabes que no es al revés? ¿Qué no es a ti a quien utilizó y que no es a Paul a quien amo?

-Por esto- y la besa en los labios dulcemente.

Agnes había quedado con Jimena en “Anthony´s guitar shop” para mirar guitarras. Pretendía regalarle una a George como regalo de San Valentín.

Caminaba por la calle tranquilamente. Llevaba puesto un abrigo rojo con un sombrero  a juego. Calzaba unos botines marrones y de su brazo colgaba un bolso de color marrón. Se notaba que era una chica rica. Esto atrajo la atenta mirada de un desconocido. Se dedicó a seguirla sigilosamente sin que ella se enterara. Cuando Agnes dio la vuelta en una esquina metiéndose en un callejón por donde no solía circular mucha gente se plantó detrás de ella y la acorraló.

-Dame el bolso. -del bolsillo de su pantalón dejo entrever el filo de una navaja.

Agnes tenía el corazón a mil. Nunca se había sentido tan indefensa. Tiro el bolso al suelo y miro al desconocido con una mezcla de pavor y odio. El atracador no se conformó con llevarse el botín si no que la cogió del brazo y le hizo una marca con sus iniciales. Luego salió corriendo. La sangre recorría su brazo. Corrió rápido hasta llegar al sitio donde se encontraba Jime y se fueron al hospital. Por suerte la herida había sido superficial y tan solo se la desinfectaron. Aun así la cicatriz con las iniciales de aquel vil personaje nunca se borrarían de su brazo.

-Siéntate allí y quítate la toalla.

Carol hace lo que le dice. Debajo de la toalla no llevaba absolutamente nada. Estaba totalmente desnuda. Pero en eso consistía. Él la tenía que pintar desnuda. Ese era el trato. Stu se acerco a ella y con extremada delicadeza le apartó el pelo para que se le viese mejor. También le puso los brazos como él quería que saliera en la pintura. Luego volvió al lienzo y la empezó a pintar. El tiempo se pasaba bastante deprisa. Mientras la pintaba conversaban animadamente de su antigua vida. Cuando estaba a punto de terminar la pintura la puerta de la casa se abrió y apareció Judith. Fue sigilosamente al estudio para dar una sorpresa a su queridísimo marido. Abrió la puerta sigilosamente pero cuando noto la presencia de una mujer la cerró dejando tras de sí una rejilla por la que poder ver lo que sucedía dentro. Una chica rubia estaba desnuda al lado de Stu. Los dos miraban un lienzo. La chica se rió y le beso en los labios. No pudo ver nada más. Sus ojos se llenaron de lágrimas al ver a su amor sucumbiendo a otra mujer. Se apartó rápidamente de la puerta y se fue de la casa dando un portazo al salir.

Stu oyó el portazo y fue corriendo a ver quien había dejado el domicilio. Por las escaleras vio los castaños rizos de su alma gemela. Corrió tras de ella a ver lo que le pasaba. Al llegar al portal la vio sentada en las escaleras llorando amargamente. Se sentó a su lado y le dijo:

-¿Qué te pasa pequeña?

Judith ni siquiera le miro.

-Judith, cariño. ¿Qué te pasa?- la intentó abrazar pero ella se apartó de él y le miro fijamente.

-¿No sabes lo que me pasa? Yo creí que me amabas Stuart. Creí que era tu princesa y tu mi príncipe. Estábamos hechos el uno para el otro. Confiaba plenamente en ti y ahora te encuentro con una chica mucho menor que tu desnuda y encima que tiene la libertad para besarte.

-No es lo que parece Judith.

-No, no digas eso. Ya no te creo.

-Por favor, déjame explicarme.

Judith apartó su mirada de la de él durante unos minutos. Pensó en todas las veces que ella le había contado secretos, en todas las ocasiones en las que él la había defendido, en todas las veces que él le había dicho te quiero… Decidió que se merecía al menos explicarse.

- Vale, dime.

- Estaba pintando a Carol para una pintura. Me han dicho que si traigo la pintura de una mujer desnuda y les gusta me la expondrán. El otro día vi a Carol que es la hermana de Eve y me pareció perfecta. Así que le pedí que posara para mí y ella acepto. El caso es que acababa de pintarla y le estaba enseñando el cuadro cuando de repente ella me beso. Yo me aparté pero tú ya te habías ido… Créeme Judith. Eres a la única a la que he amado de verdad.

Judith escuchó atentamente su versión de los hechos y luego le miro. Después le dio una bofetada y un beso en los labios.

-La próxima vez que quieras pintar a una mujer desnuda, dímelo a mí.

Una vez dijo esto subió las escaleras y sacó a Carol, por los pelos, de su casa.

 John ya estaba en casa cuando Rosa llegó. Estaba sentado fumándose un cigarrillo. La miro entrar, eran las siete de la mañana.

-¿Dónde estabas?-preguntó con un deje de furia en su voz.

-Salí a dar una vuelta.- le contestó de buenas formas ignorando las de él.

-¿A estas horas?

Pasó de largo en dirección a la habitación pero él la cogió fuertemente del brazo y la obligo a contestar.

-Te he hecho una pregunta.

-Si estaba dando una vuelta a estas horas.

-¿Sola?

-Sí sola.- dio un tirón para soltarse de él y se metió en su habitación donde se encerró.

John la miró y empezó a cavilar todo. No se creía que ella se hubiera ido a dar sola un paseo a estas horas. ¿Quién le aseguraba que había pasado la noche allí? Él no lo había hecho. Pero si se lo cuestionaba a lo mejor descubría su infidelidad y eso no le convenía. Así que lo dejó estar de momento.

Eve daba vueltas sin rumbo por el parque. No veía hacia donde podía ir. No quería volver a su casa y encontrarse con la realidad. Ya no amaba a Paul y sospechaba que nunca lo había hecho. Pero con John no se podía quedar. Él amaba a Rosa y a ella solo la utilizaba para lo que quería: follar.

El día pasaba y los transeúntes empezaban a llenar las calles de Londres. Algunos viejecitos había madrugado y ya estaban sentados dando de comer a los patos. Muchos de ellos venían acompañados de sus respectivas parejas. Al verlos, Eve pensó en su sueño cuando permanecía encerrada en aquella habitación. Soñaba con tener una familia con alguien que la quisiera mucho. Todo eso lo había logrado. Tenía una hija a la que adoraba, a su hermana que era su lazó con el pasado y a Paul que la amaba. Y aún así ella no estaba contenta. Le faltaba algo. Hasta entonces no lo había probado y no se había dado cuenta de que le faltaba. Pero ahora sí y lo necesitaba. Necesitaba que la abrazase, que la besase y que le hiciese sentirse como en una nube. Que el tiempo se parase para ellos… Ese algo era el amor que sentía por John. Era como una droga a la que ella estaba enganchada. Necesitaba estar cada segundo a su lado y cuando no lo estaba hablar de él o dejarse llevar por sus imaginaciones. Le amaba como nunca había amado a nadie antes. Ni siquiera a su pequeño encaprichamiento de juventud.

Las horas pasaban y Eve seguía sin estar en casa. Ya había llamado varias veces a Agnes, Rosa, Judith y Jime, pero ninguna sabía nada sobre ella. Estaba muy preocupado por donde podía estar, según Carol no había pasado la noche en casa. ¿Y sí le había pasado algo? Fue cuando entonces picaron a la puerta. La abrió y vio a John.

-¿Qué quieres?

-¿Ha aparecido?-dijo con ansiedad en su voz.

-No aún no.

-Vale, mantenme informado. -y se fue por donde había venido.

Corrió por todas las calles de la ciudad sin conseguir encontrarla. La noche estaba empezando a caer sobre Londres y la oscuridad de las calles impregnaba el ambiente de delincuencia. Tenía que encontrarla. Eso era lo único que lograba procesar en su cabeza. Necesitaba saber que seguía viva y que estaba bien. Las ansias de encontrarla le oprimían el pecho y hacían que acudieran pequeñas lágrimas a sus ojos. Todo el temor a no volverla a ver se intensificaba a medida que pasaban las horas.

Pero no todo el mundo estaba triste por la desaparición de Eve. Había alguien que la buscaba con otro fin. Había encontrado la oportunidad idónea para acabar de una vez por todas con ella. Tras un tiempo de buscarla sin ningún resultado, la vio. Su cabello rubio ondulaba detrás de un árbol. Se acercó sigilosamente a donde estaba ella. Si se confundía se metería en un gran lío pero si lo lograba se acabarían todos sus sufrimientos. Llevaba puesto un polo negro y un gorro que le tapaba toda la cara. Solo se le podían ver los ojos. La agarró por la boca con un pañuelo donde había vertido unas gotas de somnífero.

Alguien la agarró por la boca y un sueño irrefrenable se apoderó de ella. Se calló hacia atrás sin poder evitarlo y lo último que logró ver fue unos ojos miel centelleando en la noche. Cuando se despertó un hombre estaba a su lado. Le resultaba extrañamente familiar. Miró a la habitación donde se encontraba y empezó a centrar la vista. Era una pequeña cabaña con un fuego, una cocina de madera una mesa y una cama donde ella estaba acostada. Un agradable aroma a comida le llegó desde la cocina.

El hombre aún seguí a su lado. Le volvió a mirar fijamente y entre sus arrugas descubrió la cara familiar alegre y atractiva del que una vez la había tomado entre sus brazos y le había hecho el amor.

-¿Robert?

-Ya veo que me has reconocido.

-¿Cómo no hacerlo?-le mira con dulzura- ¿has sido tú él que me ha hecho esto?

-No, Eve, no. No sé quien ha sido porque no logré verle la cara pero yo solo te salvé de sus zarpas- se acerca a ella e intenta besarla.

Aparta la cara.

-¿Ya no te parezco atractivo Eve?

-No, no es eso Robert. Es que… simplemente me he enamorado de alguien.

-Me alegro de que estés enamorado.

-¿Te alegras?- le mira sorprendida.- ¿Tu también lo has hecho?

-No, sigo estándolo de ti. De aquella graciosa y juguetona niña de cabellos rubios que me llevó al desastre.

-Lo siento mucho. Yo nunca deseé que te echasen. -le mira avergonzada. -Yo te amaba Robert… pero fue tan solo un amor de juventud.

-Sí. Pero gracias a ti me he encontrado con alguien sumamente especial.

-¿Quién? ¿Cuándo?

-Se ríe.

La puerta de la pequeña cabaña se abre y un cuerpo pesado la abraza y le llena la cara de dulces besos.

-¿John? ¿Qué haces tú aquí?

-Por fin te encuentro. -sonríe ampliamente -no lo vuelvas a hacer.

-¿Estabas preocupado por mi?

-Claro que sí. Eres mi mejor amiga.

-Ya -sonríe un poco decepcionada.

-Te llevaré a casa.

-No John, aún no quiero irme. Estoy muy cómoda aquí.

-Pero Paul está preocupado. Ya no sabe que decirle a Anne para que deje de preguntar por ti. Y también están como locas Rosa y Agnes.

-Vaya he montado un gran jaleo.

-Si.-le sonríe.

-Déjala un poco más-dice Robert.- Al menos hasta que recupere las fuerzas del todo.

-Mmm… bueno… vale papá.

24 Octubre 2012    Reblog    
Anónimo said: Muy lindo el fanfic♥ me gustaría saber como continua :3 Saludos!

¡Muchas Gracias!

A Eve le va a hacer mucha ilusión esto. La verdad es que acaba de empezar nuestro curso y no tenemos mucho tiempo de pensar en el FanFic pero tenemos muchas ideas.
Espero que continuemos pronto y que sigas leyendonos.

Atte: Agnes♥

4 Octubre 2012    Reblog    
Capítulo 2

Se tiró contra la cama y empezó a escribir. Tenía 13 años. Había pasado todo un año investigándoles. Era su mayor fan. Lloviese, tronase o hiciese sol ella se recorría los sitios habituales de sus cuatro chicos favoritos. Escondida seguía todos sus pasoso al menos lo intentaba porque había días en los que era imposible topar con ellos.

-¡Es que no nos vemos nunca! Estoy harta… no puedo pasar ni un segundo contigo a lo largo del día, porque cuando por fin te consigo  ver es por la noche y siempre dices que estás agotado y que te vas a dormir. Y hay noches en las que ni siquiera vienes a dormir aquí. Y luego está la cuestión de las giras…

-Estoy cansado Agnes. Ya lo hablaremos otro día.-hace un intento de irse.

-¡George Harold Harrison ven aquí ahora mismo! Has escuchado algo de lo que te he dicho. Nunca nos vemos. ¿Cómo vamos a hablar en otro momento?- se hecha las manos a la cabeza desesperada y resopla- mira, si tan poco te importa nuestra relación será mejor que acabemos con ella…

-No es mi culpa. Estoy en un grupo, tengo mucho trabajo. Me paso el día en un estudio componiendo canciones y grabando discos, atendiendo a las peticiones de nuestras fans o bien cantando en conciertos o haciendo entrevistas. Es normal que llegue cansado a casa.

-¿Qué es que las estrellas del rock no tienen vida privada? ¿Qué es que los Beatles solo viven para la música? ¡Estoy harta de estar escondida detrás de una cortina de humo! ¡Dallas Moon y George Harrison no se pueden ni ver! Yo te amo, ¿no lo entiendes? Si cuando tu estas ocupado yo libre, y viceversa, llega la noche y me convierto de nuevo en Agnes y Agnes necesita a su novio y su novio solo está cansado o sobreviviendo a base de drogas. ¡No me gusta esto! ¡No quiero estar así!

-Pero ¿qué quieres que haga? No tengo apenas tiempo y las drogas son lo único que me permite poder hacerlo todo.

-Pues si George Harrison no tiene tiempo para mi entonces yo no voy a perderlo esperándole- le mira fijamente mientras le aguanta la mirada.

George le devuelve la mirada y con mucha sinceridad le contesta:

-Pero yo te amo.

-¿Qué importa el amor cuando no lo demuestras?

-Mira si quieres intentaré estar más tiempo contigo.-dice después de resoplar.

-¿Por complacerme o por qué tu quieres? ¿De verdad me quieres George?

-Si de verdad que te quiero y mucho.

-Pues demuéstralo…Porque si tienes fuerzas para empastillarte y seguir trabajando las tienes para pasarte cinco minutos a mi lado, para venir a cenar conmigo o para al menos dormir junto a mí.

-Eres lo que más quiero Agnes. –Se acerca a ella y la besa.

Agnes se aleja un poco de él y aún a la defensiva le dice:

-Demuestralo.

-No se como hacerlo.

-Pues no creo que sientas nada por mí…-se va enfadada a su habitación.

George la persigue y pica a la puerta.

-Ábreme Agnes.

-¡No te pienso abrir!-dice desde dentro de la habitación.

Entonces George al no saber como decirle todo lo que la quiere le empieza a cantar una nueva canción que se va inventando sobre la marcha, “I Need You”. Mientras Agnes, al otro lado de la puerta, se apoya en ella y poco se va deslizando por ella y dejándose caer mientras lagrimas de emoción recorren su rostro. Cuando George acaba la canción se aparta de la puerta y la abre. Y ahí está él mirándola con cariño. Se limpia las lágrimas con las manos mientras se funden en un abrazo.  

-¿Me perdonas?

-I need you.-le responde mientras aprieta los ojos fuertemente.

Últimamente todas las noches pasaba lo mismo. John se iba sin dar escusas sólidas dejando a Rosa completamente sola en casa. Aburrida mirando por la ventana sin saber muy bien que hacer. Entonces se quedo pensando y decidió  que ella también era libre. Con lo que podía salir sin decírselo a su novio. Nadie podía evitarlo. Así que cogió la puerta y se marchó. Fue caminando sin saber muy bien hacia donde y cuando se quiso dar cuenta estaba frente al edificio de Apple. Se le vino a la cabeza que podía pasar allí toda la noche componiendo. Al menos eso sería más divertido que quedarse en casa sola sin poder hacer absolutamente nada. Entro dentro y bajo al sótano. Mientras bajaba las escaleras vio luz. Se sorprendió de ver a Paul sentado en el  piano tocando. No le había escuchado antes porque esa habitación estaba insonorizada. Pero ahora que lo podía escuchar podía comprobar lo bien que sabía tocar y lo majestuoso que se veía frente al instrumento. Estaba tocando “Can´t Buy Me Love”. Se acerca a él sigilosamente para no interrumpirle.

-Suena muy bien.

Paul da un bote en el asiento asustado al ver a Rosa. No había sentido a nadie entrar.

-Hola-la saluda animadamente-  ¿Qué haces aquí? ¿Has venido con John?

-No, he venido sola.- ¿Por qué todo el mundo pensaba que siempre salía de  casa con John? Ni que estuviese pegado a él. Era una persona independiente y libre. A ver si se enteraba de una vez el mundo. – Cuando llegue a casa me encontré una nota suya en la cocina diciendo que se iba a no se donde… Últimamente nunca está en casa.

-Igual que Eve. Llegue a casa y me la encuentro preparada para salir. Le pregunté que a donde iba y me dijo que a solucionar no sé que cosa. A sí que acosté a Anne y me vine aquí a ensayar un poco.

-Yo me aburría sola en casa. Salí a dar un paseo y cuando me quise dar cuenta estaba aquí.

-Bueno, pues aquí estamos los dos solos.

-¿Y qué hacemos?

-Pues… ¿quieres aprender a tocar el piano?

-Mmm… vale- sonríe y se sienta a su lado.

-La derecha es para la melodía y la izquierda para el acompañamiento. – le explica.

-De acuerdo.

-Con la izquierda debes tocar siempre lo mismo y de vez en cuando la cambias. Con la derecha siempre está cambiando. Mira, las notas son estas- toca la escala para mostrársela. – ahora tú.

Rosa intenta imitarlo.

-¿Así?

-Si, muy bien. Las negras son los bemoles. Se tocan cuando se quiere que la melodía suene diferente. Te voy a enseñar a tocar la canción que estaba tocando.

-Vale- sonríe.

Y así pasan las horas riéndose y estudiando. Pasándolo como nunca lo habían pasado en su vida. La luz empezó a colarse en los pisos superiores pero por supuesto en el sótano no se notaba como pasaba el tiempo.  

A Judith se le había olvidado la chaqueta en el estudio y había decidido ir a por ella por la mañana. Cuando llego se encontró a Rosa y a Paul solos riéndose y pasándoselo bien. Una vez que los vio se fue muy contenta. Al fin veía que la felicidad se respiraba en el ambiente.

Carol se levantó por la mañana con el sonido del lloro de su sobrina. Todas las mañanas la misma canción. Siempre que Anne se despertaba se echaba a llorar y no paraba hasta que uno de sus progenitores iba a su habitación y le daba un abrazo. Cuando por fin dejaba de llorar Carol solía dormirse. Pero el lloro de la niña continuó durante durante un rato  muy largo. Esto no era normal. Paul no dejaba que su niña llorara más de cinco minutos. A si que Carol se levanto y fue  a mirar lo que pasaba. ¡Ninguno de los dos se encontraba en casa! ¿Dónde estarían? ¿Cómo podían haberla dejado sola con Anne? Fue a la habitación de la niña y la abrazó. Cómo odiaba a los niños. No los aguantaba. Pero su plan consistía en tener toda  la confianza de su sobrina. A si que aunque le desagradase hacía esfuerzos por obtener todo el cariño de la pequeña. La levantó y le dio el desayuno.

-¿Quieres ir al parque Anne?

-¡Si! ¡Parque!- salta en el asiento. Luego mira a su tía y le pregunta- ¿Dónde está papá y mamá?

-Pues… papá y mamá se han ido, no han dormido aquí. Pero como tu tía Carol te quiere un montón se ha quedado contigo.

-¿No? – la mira triste y los ojos se le empiezan a llenar de lágrimas.

-Pero no llores cariño- corre a abrazarla.- tus papis han salido para estar juntitos porque se quieren mucho.

-¿De verdad?- se enjuaga las lágrimas mirándola con ilusión.- ¿papi y mami se quieren?

-Si pequeña. Se quieren mucho.

-¡Bien! –Se levanta de la silla y la coge de la mano.-vamos al parque.

-Primero tienes que vestirte guapa.-la lleva a su habitación y la viste.

Una vez que están preparadas se van al parque. El plan ya está en marcha.

Stu estaba pintando con vivos colores el parque. La gente paseaba y él los inmortalizaba en sus pinturas. Centrado en sus dibujos no se dio cuenta de que una niña corría hacia él y se chocaba con su caballete. La pequeña se echó a llorar en el suelo. Stu  se acercó a ella al principio enfadado pero en cuanto la vio se agachó y la consoló.

-¿Estás bien Anne?

La niña se aparta sus rizos de la cara y le mira. Al instante le reconoce. Una sonrisa de pequeños dientes blancos ilumina su carita.

-¡Stu! –le abraza.- Me he pedido. Estaba con tía Caol en el paque y me pedí. Ahoa no la encuento y un seño ao a intentado aptame. Tengo miedo. ¿Me protegeás?

-Claro que si pequeña- la coge en cuello y le limpia las lágrimas que bajan presurosas por sus mejillas. – Tenemos que ir a buscar a tu tía.

-Si

-¿Dónde estaba la última vez que la viste?

Anne le indica el camino hasta la zona donde estaban los columpios y el tobogán. Pero su tía ya no estaba allí. Así que se pusieron a buscarla por todo el parque. Al fin la encontraron desesperada llorando en un banco. Cuando la vio Anne corrió hacia ella y la abrazó para consolarla.

-Anne- dice Carol al verla- por fin te encuentro. Llevaba mucho rato  buscándote. Creí que te había pasado algo.

-Stu me escató.

-¿Si?- levanta la vista y lo mira de forma coqueta.- gracias- se levanta y le da un abrazo. Esto sorprende a Stu.

La aparta un poco de él y la mira. Su cuerpo era juvenil y sus formas correctas. Era muy guapa. A lo mejor Carol era la chica perfecta para su nuevo trabajo.

-Esto Carol…

-¿Si?

-¿Querrías posar desnuda para uno de mis cuadros?

Le mira con una mirada intensa y  penetrante.  Pensativa. Nunca se había planteado que alguien le pidiese posar desnuda para un cuadro. Ya había posado para otros cuadros en Francia. Pero en todas las ocasiones había estado vestida. Está vez la pintarían desnuda completamente. Nunca ningún hombre la había visto así. Pero ella era una persona muy extrovertida así que decidió que esto se podía considerar una aventura.

-Mmm… vale – sonríe poco convencida de lo que acaba de hacer.

Al final del día vuelven a casa. Paul ya estaba allí. Pero Eve no.

-¿Dónde habéis estado chicas?

-En el paque. –sonrie y se lanza a sus brazos. –me ha llevado tía Caol y lo hemos pasado muy bien.

Anónimo said: ME ENCANTA MUCHO :D QUIERO LEER MÁS *_____* PLEASE ESCRIBAN

¡Aww! Muchísimas gracias, ahora mismo voy a empezar a escribir un cuento, y así Eve se inspira. Espero que empecemos a escribir cosas nuevas.

¡Muchas Gracias por el mensaje!
Att: Agnes
 

inesharrison:

Maybe Paul and Ringo didn’t wish me a happy birthday, BUT OLIVIA DOES IT!♥

inesharrison:

Maybe Paul and Ringo didn’t wish me a happy birthday, BUT OLIVIA DOES IT!♥

inesharrison:

Dear @PaulMcCartney and @ringostarrmusic, Would you wish me a happy birthday this 2nd of September? I born in the 17th anniversary of George and Olivia and I’m so proud because I love them♥
Kisses from Spain; WE LOVE YOU TWO♥Att: Inés Harrison 

inesharrison:

Dear @PaulMcCartney and @ringostarrmusic, Would you wish me a happy birthday this 2nd of September? I born in the 17th anniversary of George and Olivia and I’m so proud because I love them♥

Kisses from Spain; WE LOVE YOU TWO♥
Att: Inés Harrison 

Happy 50th Beatles Anniversary!♥Enjoy our day Beatlemaniacs!!

Happy 50th Beatles Anniversary!♥
Enjoy our day Beatlemaniacs!!